A continuación, spoilers del episodio 4 de Monster: The Lizzie Borden Story. Lizzie mata a Abby antes que a Andrew porque la serie presenta a Abby como la primera persona que se interpone entre Lizzie y un ajuste de cuentas final con su padre. En la versión dramatizada de Netflix, Lizzie ataca primero a Abby y luego traslada el plan al siguiente episodio, donde Andrew se convierte en el segundo objetivo.
Esta es la respuesta ficticia de la serie, no una conclusión histórica. La propia guía de finales de Netflix señala que los episodios 4 y 5 están dedicados a los dos asesinatos y que sus creadores extrapolaron a partir del escaso registro que existe sobre la conexión entre Lizzie y Maggie.
- Fecha de estreno: 17 de septiembre de 2026
- Episodio: temporada 1, episodio 4
- Género: drama criminal histórico
- En streaming en: Netflix
Abby se convierte en el primer objetivo del plan del drama
El episodio 4 no presenta la muerte de Abby como un estallido de violencia aislado. Forma parte de la alianza que la serie construye entre Lizzie y Maggie. La ficción hace que sea Lizzie quien da el primer golpe contra Abby, lo que establece que participa activamente en la versión de los hechos que el drama ha decidido contar.
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Al colocar a Abby en primer lugar, la serie hace que el conflicto doméstico parezca organizado en torno al acceso y el control. Abby es la esposa de Andrew y la madrastra de Lizzie, así que eliminarla cambia quién queda dentro de la casa y despeja el camino para el enfrentamiento que el siguiente capítulo llevará hasta Andrew.
El episodio separa los dos asesinatos para generar presión dramática
Las dos muertes están vinculadas históricamente, pero la serie utiliza la distancia entre ellas para crear tensión. El asesinato de Abby es el paso irreversible que hace imposible dar marcha atrás. Una vez que ha ocurrido, Lizzie y Maggie tienen que vivir con el hecho de que el regreso de Andrew convertirá su plan de idea en un segundo acto de violencia.
Esa estructura importa porque evita que Andrew se convierta solo en un punto final de la trama. La demora deja a la casa suspendida entre un acto que ya ha ocurrido y el crimen mayor que el público sabe que se acerca.
También concentra el episodio en el precio de la decisión. Lizzie y Maggie no pueden afirmar que los acontecimientos simplemente las superaron tras la muerte de Abby. La pausa antes del asesinato de Andrew convierte su elección continuada, y el miedo que la rodea, en la fuente de la presión del episodio.
La certeza de la serie no es el registro histórico
La temporada de Netflix ofrece una solución definitiva dentro de su propio universo narrativo: Lizzie y Maggie cometen los asesinatos juntas. El caso real terminó de otra manera. Lizzie Borden fue absuelta y el expediente judicial no estableció quién mató a Andrew y Abby.
Esa distinción hace legible la elección del episodio 4. Se trata de una interpretación diseñada para explicar el móvil y la secuencia, no de una prueba que resuelva una pregunta histórica sin resolver. ¿La decisión del episodio de separar las muertes de Abby y Andrew hace que la historia sea más atractiva, o demasiado categórica? Cuéntanoslo en los comentarios.

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